lunes, 26 de septiembre de 2016

Visita al Monasterio de Piedra-Nuévalos

Terminado nuestro periplo por los Pirineos, decidimos hacer un descanso en el camino y que mejor sitio que ver el Monasterio de Piedra, alojándonos en Nuévalos, población de 360 habitantes...




Es inimpensable como puede haber un rincón tan bonito y espectacular entre tanta tierra árida, seca y con poca vegetación...pues existe y ese es el Monasterio de Piedra, donde el agua es el señor de las tierras, impresionantes cascadas, lagos y vede, todo verde, como si de un sueño fuera y el agua surgiera del sin fín de la tierra, solo puedes quedarte con la boca abierta...

Empezamos nuestra ruta visitando el Monasterio, del siglo XIII, fundado he inaugurado por 13 monjes cistercienses, con un claustro espectacular con sus típicos arcos..sorprendiendo como ya hace unos cuantos años construían pensando en posibles terremotos, donde cada dependencia estaba preparada para una cosa diferente con todas sus "comodidades" de aquella época y como en el paso del los tiempos, solo la maldad, la avaricia y la sin razón del ser humano es lo que destruye la arquitectura...pero solo andar por esos lugares hace que pienses en el pasado y tu imaginación empieza a cavilar la dura vida que llevaban los monjes.













Tras aprender un poco de historia, accedimos al parque una joya natural en la que saldrás totalmente satisfecho de ver y oír el sonido del agua constantemente. Un paseo agradable por un camino señalizado donde vas poco a poco descubriendo cascadas, lagos, grutas...





Paseando descubres el Lago de los Patos, mágico, misterioso, de película, para descubrir la Cascada Trinidad y entre grutas esculpidas por el,paso del tiempo por el agua y el viento llegas a la cascada la Caprichosa, preciosa, espectacular...




No puedes dejar de sorprenderte de cada rincón, cada paso que das encuentras algo maravilloso, espectacular, no puedes dejar de hacer fotos, el río Piedra te sorprende por las revueltas que da el agua...

Un paseo de dos horas que se te hacen muy cortas ya que no paras de disfrutar del lugar, ya solo los nombres de sus bellezas naturales, hace que tus sentidos se transporten a otra dimensión.
















Tras saborear en nuestra mente todavía Los Vadillos , los Fresnos Altos y Bajos, la Cascada Iris con su gruta (espectacular), la cascada Cola de Caballo, el Lago del Espejo con su peña del Diablo, etc, etc...terminamos nuestras vacaciones con un buen sabor de boca...

PD: El parque brilló más con la belleza de mis hijos y de mi mujer...


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Ruta Pic du Montaigu- Pirineos

Era la última ruta de los Pirineos y la etapa reina del senderismo, subir a 2.339 m. de altura, conquistar el Pic de Montaigu, montaña donde se divisan los conocidos picos de Midi de Bigorre y el gran Vignemale.

Nos levantamos un 6 de septiembre, un poco tarde, para preparar las cosas e irnos a hacer la ruta, cogimos dirección Bagneres de Bigorre y de ahí dirección a Campán y cuando llegas a la localidad de Beaudean, se gira a la derecha en dirección al valle de Lesponne, una vía bien asfaltada, pasando varias zonas pobladas hasta que nos sale un camino a la derecha, bien indicado, donde pone Pic de Montaigu, desde este punto circularemos por una carretera entre asfalto y tierra adentrándonos en el bosque de Ceretou. 

Los árboles inmensurables se comían el camino, todo verde y frondoso, una auténtica pasada. Tras seguir un poco con el coche llegaremos a un camino a la izquierda donde nuevamente está indicado Pic de Montaigu. Este es el punto donde dejar el vehículo y empezar la ruta.



Empezamos un poco tarde a andar y el sol estaba apretando de lo lindo, nos esperaba una jornada bastante calurosa...iniciamos la marcha por un camino rural, en mal estado y con una fuerte pendiente que nos iba a acompañar en todo el recorrido, dejando el río en un principio a nuestra derecha ya que tendremos que cruzarlo más de una vez.




Andaremos en este primer tramo entre árboles, lo que se agradece una barbaridad, hasta llegar a una bifurcación, donde cogeremos un sendero que nos sale a nuestra derecha, precioso...con el agua del río siempre sonando a nuestra derecha, seguiremos subiendo ya que la pendiente es constante...





Poco a poco íbamos cogiendo altura y las vistas en nuestras espalda iban ganando intensidad y belleza..


Llegamos a la primera zona "medio llana", una pequeña pradera donde las vacas están a sus anchas y sin hacernos caso, seguimos nuestra marcha, siempre subiendo, para volver a andar por otro bello sendero serpenteante y cruzar el río en varias ocasiones, hasta llegar a una nueva planicie, la última y descansar un poco, encontrándose la cabane d'arrolets (1.296 m)...






A partir de este punto, las apreciadas sombras de nuestros queridos árboles nos iban a abandonar y el sol hacía justicia desde su altar y encima, el sendero se ponía más pedregoso y la pendiente...uffff...la pendiente.




Solo llevábamos 2 km, y se veía venir, entre el calor y la fuerte pendiente, mi hijo Carlos no pudo más, teniendo que parar y no pudiendo seguir, así que se quedó mi mujer con él y Lucía y el que suscribe decidimos subir un poco más, hasta la cima del Col du Tos (1.800 m), teniendo que superar una muy fuerte pendiente, pero el paisaje que se abrió a nuestros ojos mereció la pena.




Desde este punto el sendero giraba a la izquierda por la cresta de la montaña, todavía nos quedaban 2,5 km. para llegar al Pic de Montaigu, por lo que decidimos bajar y unirnos nuevamente los 4, abortando la ruta en la cima del Col du Tos...

Cuando encontramos a Yolanda y Carlos, ya recuperado, iniciamos la bajada por el mismo camino...

Ruta de 10,5 km aproximadamente, ida y vuelta, lineal, perfectamente balizada con el color amarillo, pero muy dura...no se pudo conseguir pero que no se le olvide a esta cima, que volveré.