miércoles, 13 de abril de 2016

III Duatlón de menores Ciudad de Montilla-Campeonato de Andalucía

Un auténtico espectáculo el que se vivió en el polideportivo de Montilla, personalmente era la primera vez que veía en directo una prueba de duatlón y mi hijo Carlos la primera vez que participaba en uno.

La carrera no empezó el día nueve a las 16 horas, no...empezó varios días antes del sábado, en cuanto le dije que había entrado en la lista de admitidos, a partir de ahí empezó su propio entrenamiento psicológico....todos los días comentando como lo iba hacer, como iba a correr, como iba a bajarse de la bicicleta, etc, etc, etc...los nervios y la tensión se apoderaba de su cuerpo de 9 años...uffff...demasiado, pero en realidad estaba disfrutando maravillado de que iba a participar en el duatlón.

Llegó el gran día y sus nervios iban creciendo poco a poco...el ambiente en la salida era espectacular, niños por aquí, niños por allá...padres convertidos en fotógrafos profesionales con cámara en mano, realizando fotografías a diestro y siniestro y sobre todo el olor en el ambiente a vida sana, a personas comprometidas con el deporte ofreciendo a los niños un estilo de vida que seguramente asimilarán y lo harán suyo.

Llegamos sobre las 14:45 horas al punto de salida, recoger el dorsal y meter el material (bicicleta y casco) en boxer, dándonos tiempo a realizar el recorrido de bicicleta para que Carlos pudiera verlo y memorizarlo en su interior.




En la categoría de Benjamín, su prueba constaba de 500 metros corriendo, 2 km en bicicleta y 250 m. corriendo y el tiempo que estuvimos esperando hasta que empezó, Carlos estaba super nervioso, todo el rato explicando como iba a realizar las transiciones....y ese momento llegó...empezaba lo bueno:





Con su equipación de guerra, se dio la salida, la carrera fue muy rápida y prácticamente en grupo, llegando casi todos juntos a los boxer ha realizar la transición de la bicicleta, ahí Carlos perdió un poco el ritmo y se descolgó del grupo, aún así iba metido en carrera y totalmente concentrado, llegaba la hora de la bicicleta, 2 km. les estaban esperando...




Carrera muy buena, pendiente de los desarrollos e intentando adelantar a gente, pero los de delante le sacaban bastante terreno, pero con su constancia y la capacidad de no rendirse nunca, seguía pedaleando, recorriendo metro a metro y el que suscribe en todo momento dándole ánimos, dándole ese empujón de aliento para que su meta sea mi meta...¡ vamos campeón!









La segunda transición la hizo más rápido pero se le veía cansado, el último tramo de carrera iba poco a poco, guardando las poquitas fuerzas que tenía y controlando su pequeño cuerpo para llegar a meta con dignidad, con orgullo y felicidad...y como todo campeón, llegó pletórico, pero más pletórico y orgulloso estaba yo.







      

En definitiva un carrerón que se marcó, terminando en el puesto 23....el 23 de Andalucía...ufff, suena bien, muy bien, con un tiempo de 11:27.00.

El resumen de este gran día es ver a mi hijo Carlos verlo disfrutar, divertirse, sentirse importante, orgulloso, feliz, se me acaban los calificativos y yo de verlo así, un auténtico campeón.

El tiempo pasará, el crecerá y hará su vida...pero lo que nunca se olvidará ni se llevará el tiempo son estos ratos, los recuerdos, el disfrutar de mi hijo, el compartir aficiones y el amor tan f¡grande que siento por él, solo puedo decir: "hasta la próxima".

miércoles, 6 de abril de 2016

6º J.F.T. Cto. Andalucía Benjamín

El 02 de Abril se celebró una nueva FAN en las piscinas de poniente, piscinas que verán algún día como Lucía y Carlos conseguirán mínima para el Campeonato de Andalucía.

Nuevamente los Benjamines dieron el " do de pecho" en las aguas templadas de Poniente y sin esperar mucho y seguidamente después del calentamiento llegaba la primera prueba, los 200 m. libres.


Era la primera vez que nadaba esa distancia y Carlos lo hizo estupendamente, nadando los primeros 50 m. en un tiempo de 41.19, los segundos en 51.29, y los últimos 100. manteniendo el ritmo, 53.79 y 51.43 para hacer un tiempo final de 3:17.70, terminando en la posición 14.


Tras salir muy contento de la piscina, tocaba descansar, retomar fuerzas para volver tirarse a la piscina con las mismas ganas que antes y sobre todo cuando nadan en relevos donde les sale la competitividad por todos los poros de la piel, así que el espectáculo estaba asegurado en  los 4x50 estilos.

El equipo de benjamines lo formaban por orden de participación, mi hijo Carlos, que nadaba los 50 espaldas, seguido de Antonio Pavón, 50 mariposa, Paulo con los 50 braza y Elías los 50 cross, todo junto en la coctelera les salió un tiempo de 3:13.21 y cuatro caras sonrientes de abrazos.


Otra FAN más y cada vez la temporada va acercándose a su fin, esperando el plato fuerte del año, el campeonato de los jóvenes nadadores de Andalucía.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Jornadas Territoriales Campeonato de Andalucía (4ª)

No fue una sesión muy acertada de mi hijo Carlos, después del parón de invierno llegaba a la piscina un poco agarrotado lo que se notó en su estilo de nada, sin llegar a coger el ritmo deseado y a lo que está acostumbrado.


Se tiró al agua para nadar los 50 metros mariposa, siendo descalificado al final, seguramente por un mal viraje, ya que no tocó con las dos manos la pared al dar la vuelta.



Su segunda incursión en el agua era para nadar, por primera vez, los 100 metros estilos, notándose la poca habitualidad a nadar esta clase de pruebas, aún así lo terminó honradamente y bastante cansado, haciendo un tiempo de 1.45.84.


Poco a poco irá cogiendo ritmo crucero y volverá a estar en los primeros puestos, seguro que la próxima vez que vea el agua de tú a tú, se vengará y vencerá...pero lo más importante es que siga con su sonrisa y humildad.

jueves, 3 de marzo de 2016

Subida al Cerro Don Juan


El 29 de febrero aprovechando el día posterior de Andalucía, decidimos hacer una ruta de senderismo por la campiña montillana, que mejor lugar para celebrar el día de Andalucía, done su tierra, aire y agua ha dado ese color blanco y verde de la bandera andaluza, seña de toda persona que ame la naturaleza sintiéndose libre entre sus campos verdes...

Empezamos a andar a una hora prudencial, donde desde un principio teníamos la sensación que íbamos a pasar calor, nuestra intuición no falló...

Tras dejar las calles montillanas, pisamos tierra en el camino del hoyo, pasando la pasarela de las vías del tren andando por un camino perfectamente asentado cubierto todavía por la mano del hombre, hasta llegar a la carretera de Nueva Carteya, cruzarla y seguir por el camino "El Carril", donde los olivos, poco a poco, iban ganando terreno a la mano del hombre y se iban a apoderando de su tierra...



Llegamos a la carretera de "Simetal" y a partir de este punto, el terreno se iba a poner más duro, la pendiente iba a ser durante algunos kilómetros mirando al cielo, todo ello para conseguir nuestro objetivo...



El sol apretaba de lo lindo pero gracias al mar de olivos que tuvimos que atravesar, como si un laberinto se tratase, nos dio un respiro gracias a sus ramas que nos quitaba el sol de encima, siendo menos duro el cerro que acabábamos de subir para llegar al camino de Porras, donde se veía Montilla rendida a nuestros pies y las vistas hacia el sur eran espectaculares, viendo como los pueblos de la campiña estaban sitiados por un ejército de olivos...

Tras contemplar las vistas de este maravilloso día, seguimos andando por la carretera de la Urbanización de Cuesta Blanca, para una vez arriba coger el camino de la derecha que nos iba a llevar al corazón del Cerro Don Juan, nuestro destino final.




Tocaba descansar y tomar fuerzas, llevábamos 9 km y quedaba la vuelta, pero antes disfrutamos de las preciosas vistas de la campiña que gracias al día despejado que teníamos, podíamos contemplar de primera mano nuestro "Cerro Macho", la Sierra de Cabra con toda la Subbética, con tonos de colores entre el marrón y el verde haciendo algo terrenal en algo espiritual, naturaleza en todos sus sentidos, solo roto por el canto de los pájaros...


Empezamos la vuelta, bajando varios kilómetros por el camino cerca del paraje de Rótiles, pasando la zona de Salinillas y la casa rural de Cuesta Blanca, siendo todo este tramo muy favorable, hasta llegar nuevamente a la carretera de Nueva Carteya, no sin antes pararnos para hacernos una foto con un olivo centenario...


Seguíamos andando, aunque cada vez más cansados...llevábamos 13 km. cuando iniciamos la andadura por el camino Yuste, destacando los cerezos que se encuentran a la vera del camino dando un color especial con su flor...



Desde la zona del olivar de Bayona, se veía Montilla nuevamente más cerca, poderosa y grandiosa, rindiéndonos a sus pies nosotros, los humanos que hacemos que las cosas grandes se conviertan en pequeñas, donde la naturaleza nos da lecciones constantemente y donde nos tenemos que rendir a su grandiosa libertad...


Ruta circular de 19 km. aproximadamente, donde pudimos contemplar nuestro campo, nuestra tierra y nuestros frutos, mares de olivos, asaltados por manchas de vides, aceitunas y uvas todas por igual entre cerro y cerro se reparten Montilla, solo estropeada esta gran visión por manchas blancas entre los guardianes de la naturaleza...y siempre vigilante en el tiempo Don Juan de apellido cerro...

lunes, 8 de febrero de 2016

IV Cross Batalla de Munda

Corría el 31 de enero del año 2016 después de Cristo, donde más de 400 romanos, bien pertrechados con la ropa adecuada, bien desayunados en el patio de la gran casa romana La Unión, con aceite, pan, leche y café, íbamos a ir al combate en una mañana soleada, día perfecto para sufrir y venerar las heridas que en nuestro cuerpo se marcarían para recordar entres los ciudadanos de la Montulia Imperial.

Esta vez en el "Campus Mundensis", no nos íbamos a encontrar a los Pompeyanos dispuestos para acabar con nuestros sueños, si no que el enemigo a batir era de polvo y tierra, de pendientes que te llevaban a los pies del Dios Zeus, desniveles superables gracias a la fuerza de los luchadores y la distancia, 19 km. de una campiña montillana regada de agua, sudor, lágrimas y sangre, pero sobre todo de orgullo, mucho orgullo de ver como a la entrada del pueblo de Montilla, la plebe, los Tribunos, los hombres libres aplaudían a los guerreros fieros por su casta y valentía en el combate.


Todo comenzó a las 10:30 horas, donde tras el ruido de tambores y cornetas, salimos a recorrer nuestra propia historia...




Junto a mi compañero de fatigas Rafa, se unieron a la formación mi hermano Antonio, mi sobrino Antonio ( 11 años) y el legionario Carrasquilla, todos íbamos a combatir a pecho descubierto las dificultados del camino que no fueron pocas...

Empezamos a muy buen ritmo, bajando de 5 minutos los primeros 4 km, viendo las caras de angustia de algunos legionarios, había que aprovechar el inicio que era muy favorable, aunque tras desviarnos a la derecha camino de nuestros vecinos de Aguilar y pasar el arroyo por nuestro Puente Romano pronto nos íbamos a encontrar la primera subida, El Cerro Humo, el cual nos daría la primera estocada en nuestros frágiles cuerpos, aunque seguíamos unidos nuestro pequeño batallón de guerra.





Tras llegar al primer punto de avituallamiento y refrecar nuestras secas gargantas, continuamos a buen ritmo, donde en el km. 6, sufrimos nuestra primera baja del grupo, mi hermano Antonio tuvo que levantar el ritmo y seguir la batalla junto a otros luchadores del día...

Corría el km. 8 donde las armas del enemigo nos alcanzaron de lleno en nuestros cuerpos, aunque seguimos peleando hasta alcanzar y superar el desnivel del terreno aunque la herida ya empezaba a sangrar...




 Llegamos al segundo punto de avituallamiento, el Cortijo del Ejío, bebiendo agua y un gel para que mi mal herido cuerpo reaccionase un poco más, ya que la rodilla izquierda empezaba a molestarme y el dolor iba en aumento...pero en esta guerra o se vence o se muere y yo decidí vencer.


Viendo Piedra Luenga majestuosa, impecable...una roca salida de las entrañas de la tierra para ver la luz y guiarnos con buen pie a la meta,quedándonos 9 km para saborear las mieles del triunfo, llevando 52:24 minutos corriendo, por lo que seguimos  sin mirar atrás, siempre pendiente de mi sobrino Antonio, que con 11 años seguía al mismo ritmo que el nuestro, todo un portento de la naturaleza e incluso llevando el ritmo en algunos kilómetros...

Tras la bajada rápida y un poco de llano, otro enemigo en el camino, corto pero duro que nos iba a llevar a la fuente Martín Duelamo, para volver por el camino de vuelta y esta vez mi rodilla se resintió pero apreté los dientes y sin pensar seguía hacia adelante...



Tocaba rodar en terreno favorable hasta llegar al km. 15, donde nuestros ojos ya veían el Cerro Toro, 800 metros al 20 % de desnivel, pero ya no había marcha atrás, el enemigo lo teníamos delante y nosotros teníamos el valor y la garra ce combatirlo sin miramientos.

Antes de iniciar la gran batalla del día, mi sobrino Antonio y Carrasquilla se descolgaron, teniendo que enfrentarlo Rafa y yo solo...nos costó más sudor y sangre de lo normal, pero conseguimos ganar y pasarlo mas o menos enteros, aunque ahora sí, mi rodilla no daba para mucho mas...

Decir que los últimos 3 km. fueron de agonía pura y dura, iba de más a menos, mientras que mi compañero Rafa cada vez se encontraba mejor. En el km 17, tocaba la penúltima subida del día...fue mortal de necesidad, casi arrastrando la pierna la subí, aunque " mejor morir de pie que vivir arrodillado"...

El último km. se hizo eterno, menos mal que el pueblo se volcó en los gladiadores y conseguí dar mis últimas zancadas junto a Rafa, pasando la meta con un dolor tremendo pero con una satisfacción que no tiene precio.

El final de la guerra se salvó con un tiempo de 1:43:39., tiempo suficiente para pensar, sufrir, disfrutar, vivir...y sobre todo tiempo para compartir con amigos, demostrando la solidaridad y el compañerismo que todos tenemos en nuestro interior.

Detrás de nosotros y a pocos minutos entró mi sobrino Antonio, una locura lo que hizo, pero lo hizo, así que toca ponerse de rodillas ante su pequeño cuerpo y mi amigo Carrasquilla, que se sacrificó para entrar con el pequeño guerrero.

Unos minutos después entró mi hermano, chapó por su carrera...

Fue un día de auténtico deporte, donde los legionarios con calzado nos mezclábamos con los guerreros descalzos, teniendo que aplaudir y venerar tan inmensa gesta de hacerlo solo con la piel de los pies, una auténtica barbaridad que soportan como gladiadores en el circo romano.

Para terminar, acordarme de Miguel Ángel Feria, el Cesar de esta carrera, sin él nada de esto sería posible...

PD:" se dice que César manifestó que siempre había luchado por la victoria, pero que en esta ocasión también había tenido que luchar por su vida"